Arroyo y cascada El Salto, Luján De Cuyo Mendoza.

El arroyo y cascada El Salto se encuentra en Potrerillos, Lujan De Cuyo a unos 23 Km. al suroeste de la ciudad de Mendoza, tiene una altura de 2.700 Mts.

La travesía, 6 de enero de 2008

Por sugerencia de José Luis LU8MLF "Bigote" fuimos a conocer la cascada de El Salto en Potrerillos y desde ese lugar intentar llegar al refugio del IANIGLA perteneciente al CRICYT ubicado en la morrena de la quebrada El Salto 1.000 metros mas arriba. En el trekking fuimos Nicolás Gonzalez Izco "Nico", Jose Luis Pereyra "Bigote" LU8MLF, Luciano Izco Perez "Lucho" y quien les escribe Gerardo Izco "eLtaura" LU2MGQ. 

Llegamos a las 8:00 a la estancia El Salto mientras nos cobraban el derecho de ingreso $ 5 (fuera de la ley prohibir el acceso a un arroyo) tomamos unos matecitos y comenzamos a caminar a las 8:30 orillando el arroyo El Salto, después de una larga y lenta caminata sendero lleno de rosedales, llegamos a la cascada a las 13:30, comimos algo y nos tiramos un ratito a descansar al aire libre al canto de los pájaros y mirada de los guanacos. El clima se estaba desmejorando, poco a poco se nublaba y no sabíamos que hacer, les pregunte a los amigos si me acompañaban al refugio del IANIGLA y me contestaron que no, estaban cansados. A pesar de que el clima no se veía muy bien decidí encarar hacia el refugio que tanto nos había hablado Bigote, según él era cuestión de subir la montura de un cerro que estaba muy cerca del campamento, de ahí tomar un huella hacia el suroeste hasta encontrar nuevamente el arroyo y de ahí caminar tirando por la derecha del arroyo una hora y media hasta llegar al refugio. A las 16:30 cargue la riñonera con dos bidoncitos de agua, una campera de polar, el radio VHF, la cámara de fotos, el GPS y partí a la aventura. Mientras caminaba hablábamos por radio con Bigote, él me iba guiando empecé subir la montura empinada del cerro, fue increíble ver a los cóndores que no se por que motivo me sobrevolaron, al cabo de unos minutos llegue a lo mas alto, tome como me indico hacia el filo y encontré la huella que me llevaría al arroyo, pase por unos lugares bellísimos, dos acantilados de piedra muy verticales de variados colores en donde posaba un pájaro de tamaño considerable, seguí y llegue a lo mas alto de la cascada donde hay una cruz con porta testimonio y que no había nada se trataba del cerro Mirador. Seguí caminando dirección oeste hasta empalmar el arroyo, lo cruce y volví a cruzarlo tomando por la margen derecha buscando como me indico Bigote, llegue hasta la naciente del arroyo la pase y llegue hasta donde finaliza la lengua de una morrena, un viejo glaciar ya derretido. El refugio no aparecía, hablaba con Bigote por radio para que me orientara mejor para encontrar el refugio pero no lo veía yo pensaba "debo estar cerca pero no lo veo", decidí regresar por que no lo veía, pensaba que se habría destruido con una tormenta de nieve por que encontré varias chapas corrugadas y palos como la del techo del refugio. Entonces decidí volver, al llegar nuevamente a la cruz de hierro hice unos comunicados por radio, hable con LU2MDM Daniel, LU7MGR Gustavo de La Paz era increíble por la distancia que estábamos lo claro que lo escuchaba, Orlando LU6MHA, Eduardo LU1MKF, Monserrat LU1MAU y LU2MRV Ricardo, comenzó a caer una escarcha muy tenue que se transformó en lluvia por lo que empecé a caminar y deje de comunicar por radio, se estaba poniendo frío, la nariz se me congelaba, cada vez me mojaba mas hasta que encontré el acantilado de rocas y resguarde en él, cada vez se ponía mas frío y la lluvia no pasaba, estaba tranquilo hablando por radio con Orlando LU6MHA, la lluvia era cada vez mas fuerte me estaba preocupando, al quedarme quieto me enfriaba mas, estuve casi dos horas hasta que paso un poco la lluvia, le pregunte a Bigote si por allá abajo en el campamento llovía y me respondió que estaba pasando, por donde me encontraba estaba también pasando y me dije me voy para abajo casi al trote para entrar en calor, camine como una hora y empezó a caer la noche mientras se formaba un espesa niebla, llego un momento que ya casi no se podía ver a dos metros, intenté prender la linterna de minero pero me encandilaba demasiado, me parecía que ya había caminado mucho y no sentía la cascada y no paraba de descender la montura, prendí el GPS para ver donde estaba parado y me había pasado como dos kilómetros de la montura, la niebla me había desorientado, retome en dirección de la huella que había marcado con el GPS y comencé a sentir la caída de agua de la cascada, era señal de que ya estaba cerca del campamento, le pedí a los muchachos que tocaran el silbato para definir el rumbo y llegue casi todo mojado con ganas de tomar algo caliente, cenamos algo y los cuatro nos acostamos en la carpa que era de tres. Al otro día nos despertamos muy temprano, casi al amanecer, la niebla se estaba dispersando, tomamos el desayuno y partimos de vuelta rumbo a la estancia. Fue una experiencia distinta el entorno del arroyo toda la travesía a tu lado, la vegetación, cada lugar tiene su encanto, me quede con muchas ganas de encontrar el refugio, tal vez sea para una próxima oportunidad.

Las fotos las podrán ver desde este enlace.

Si necesitas llegar hasta la cascada, yo te puedo llevar


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